martes, 10 de agosto de 2010
Que feo es cuando alguien que queres mucho te lastima, te falla, te desilusiona. Vos te sentís una tarada por confiar, triste de perder a alguien que te importaba en serio, por quien apostabas todo. Que difícil es cuando después de decepcionarte, vuelven y te piden una segunda oportunidad. Que por favor, que no estaba pensando, que "me muero si te pierdo", que te juro que esta vez todo va a ser distinto, que dejame demostrarte que quiero cambiar. Claro.. pero lo que ya hiciste ¿quien lo borra? Si cuando tenias que demostrar "lo mucho que me querías" no lo pudiste hacer.. ¿porque ahora me aseguras que vas a cambiar? ¿Como hacer para volver a confiar? Difícil. ¿Como saber si realmente vale la pena dar esa segunda oportunidad y empezar de nuevo? Y no. No se puede. No es algo exacto. No es como la ciencia. Es cuestión de arriesgarse. De decidirse a ver como siguen las cosas. Y no quedarte con la intriga de no saber que hubiera pasado.. Hay que ser fuerte y estar mas listo que antes, por si algo sale mal. Si me preguntan a mi.. si, yo estoy a favor de las segundas oportunidades. Pienso que si algún día yo me equivoco y realmente necesito otra oportunidad, me encantaría que esa persona se juegue por mi. Que crea en mi, que crea que todavía se pueden arreglar las cosas. En la vida hay que confiar. Si no confias, fuiste. Y si confias mal.. por lo menos lo intentaste. Vos no sos el que anda mal. El que falla por segunda vez es el problema
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario